De tantas cosas que uno pierde a veces
la ausencia de ciertas personas que te han
dejado una huella imborrable, es una
sensación de vacío que no tiene igual.
Cuántos momentos hemos pasado
en la orilla del mar de nuestra vida
pensando que sería así para siempre
y entonces como un manotazo
simplemente somos náufragos de
una tormenta que no vimos venir.
Y en ese instante cuando sólo queda
la añoranza de lo que se nos fue,
al calor de la fogata que nos
da un pequeño resquicio ante el cruel
invierno, es cuándo finalmente te he
vuelto a encontrar Amiga.
Blog del autor ítalo argentino, Piero Fiori. Esta obra está licenciada bajo la Licencia Creative Commons Atribución 2.5 Argentina conforme se describe en la página intitulada "Creative Commons".
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Meditación 1.0
Mi padre se fue un jueves por la noche, dejando un vacío que no pude llegar hasta ahora, ni siquiera con la llegada de un hijo que en su ros...
-
El arroyo atravesaba el bosque y los rayos del sol, que lograban filtrarse entre los ancestros de los árboles que poblaban la tierra, ac...
-
Mario despertó en la soledad de su cuarto contemplando a los planetas en suspensión sobre su cabeza, giro un instante la misma para notar ...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario