El alma se resistió
aun cuando el cuerpo
no quiso más, ella siguió
batallando contra los demonios.
Cuando las sotanas vinieron,
pensando en limitarla
con castigo eterno y flagelos terrenales,
ella siguió dando pelea.
Tal fue el enfrentamiento
que ni toda esa ciudad estado,
con tantos rituales vanidosos,
pudo construir un monumento
que eclipsara el fuego
que arde en cada ser humano.
Si por ellos fuera
el mundo seguiría en sombras,
convertidos los pensamientos en cenizas
y la voluntad amarrada en una celda oscura,
mientras invocan tu nombre
para sumirnos en la ignorancia.
Blog del autor ítalo argentino, Piero Fiori. Esta obra está licenciada bajo la Licencia Creative Commons Atribución 2.5 Argentina conforme se describe en la página intitulada "Creative Commons".
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Meditación 1.0
Mi padre se fue un jueves por la noche, dejando un vacío que no pude llegar hasta ahora, ni siquiera con la llegada de un hijo que en su ros...
-
El arroyo atravesaba el bosque y los rayos del sol, que lograban filtrarse entre los ancestros de los árboles que poblaban la tierra, ac...
-
Mario despertó en la soledad de su cuarto contemplando a los planetas en suspensión sobre su cabeza, giro un instante la misma para notar ...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario