Blog del autor ítalo argentino, Piero Fiori. Esta obra está licenciada bajo la Licencia Creative Commons Atribución 2.5 Argentina conforme se describe en la página intitulada "Creative Commons".
sábado
700 libros distribuidos
Tres continentes
Empecé con la escritura como una forma de pasar los momentos difíciles, realizando inscripciones en folletos, libretas de almacenero y cuadernos incompletos abandonados, pasados luego a un bloc de notas cuyas correcciones vendrían más tarde. Corrigiendo, leyendo, escribiendo y viceversa, hasta que las entradas se acumularon igual a los estíos que fueron sucediéndose uno tras otro. La humanidad salve a la escritura como su último fuego y el más puro de ellos, mis esquelas han cruzado el espacio físico desde el plano etéreo y no conformes con la vieja Europa fueron a visitar a la Tierra del Amanecer misma.
Vino el frío
A las cuatro de la tarde el viento anuncia el agua que llegará un día más tarde, el sol se asomó un rato y se fue a emponcharse entre las nubes sabiendo que un rato más tarde hará un frío inclemente en todas las condiciones. Al día siguiente el gorro frenará las oleadas gélidas mientras el pequeño por primera vez se queda solo en el jardín, a donde ingresan los pequeños nomás.
Boca Juniors
Boca no es sólo un equipo, Boca
es una pasión, una religión, una ideología, un club devenido en un
monstruo futbolero cuyo escudo es el cielo. Boca despierta emociones y rabia,
aunque esta última es bien de la contra que no comprende por qué aún seguimos
dando la batallas tras casi cien años en la primera. Los hinchas de Boca no
nacen, se hacen y si fuera que nacen seguro no se dejan poner otros colores que
el azul y oro.
Boca es mística y es historia, no
hay un nombre que sea el mejor jugador de la historia ya que todos hicieron a
Boca y como diría Mollo: ¡Viva Boca Carajo!
El oficio
Yo siempre consideré a la escritura un pasatiempo, una forma de escapar a la profesión y a los vaivenes de la historia argentina, un sitio cálido al que recurrir en los días difíciles en donde las puertas que se abren para extender su ayuda son pocas. El refugio del calor del verano buscando engañarlo un rato antes con la taza de café y la soledad que acuna a la felicidad. Luego se convirtió en una pasión, en una costumbre sobre la que derramar lágrimas, alegrías y ausencias a lo largo de las décadas.
Vino la lluvia
Volvió la lluvia un jueves cualquiera de agosto, aunque cuando cesó con su manía de precipitarse como un kamikaze le dejó su lugar al viento que sopló inclemente sacudiendo a nuestro mundo. La luz se fue complicando el asunto, apenas las señales rojas de las torres de comunicaciones sobrevivieron al apagón en donde el pequeño durmiente no se levantó a mirar la danza de las velas cada vez que su padre salía a buscar el sombrero del extractor de aire que el viento arrojaba lejos.
martes
Día 8: España
Dos alargues después vinieron los de rojo, superando en todas las líneas a los Albicelestes que se terminaron quedando con uno menos en el segundo tiempo y a remarla peor que en todos los encuentros anteriores. Recién en el alargue los españoles quebraron la resistencia argentina, culminando el encuentro 0 a 1 y finalizando así el viaje. Sólo con Francia en el 2018 habíamos pasado por tantas zozobras, es el tiempo de juntar los remanentes de nuestras fuerzas y volver a casa. Habrá otras batallas en el futuro.
sábado
Día 7: Inglaterra
Jugar
contra los ingleses no es simplemente un partido más, aunque únicamente se
trate de un encuentro por una fase decisiva de un mundial que reúne a la mayor parte
de la humanidad en torno a una pantalla emulando a la hoguera que nos convocó
la primera vez. No es un encuentro simplemente, seguro que para nosotros no y
esto ha sido así desde 1986 en donde cierto número 10 dejó el tendal de ingleses,
reyes, tiendas de campañas, escudos y lanzas derrotándolos en una ráfaga cuyos
ecos llegan hasta hoy cuarenta años después. Es cierto que los goles los
hicieron otros que no visten esa dorsal, pero el artífice del 2 a 1 sí la usa
atrayendo a los oponentes como moscas hacia la luz que proyecta su zurda (igual
que el otro astro). Desde el gol de los de blanco los Albicelestes tuvieron el
balón la mayor parte de los restantes treinta y cinco minutos, inclinando la
cancha contra el arco de un portero vestido de naranja que sacó más de un
remate. Cuando él quedó a un lado fueron los postes, sus compañeros o bien la
propia impericia de un conjunto que atacaba sin cesar. Como los desesperados
que nada tienen y lo dejan todo, incluida el alma de ser necesario, llevando a
su contrincante al barro de la disputa del que han nacido. El remate de Enzo,
el cuarto del partido, encontró la red pese a que el arquero se estiró más allá
de su humanidad y ahí supimos que con un poco más los venceríamos. Sí, no
jugamos pero hagan de cuenta que estamos empujando el esférico rumbo a la
portería contraria. El último golpe sería un centro con la de palo directo a la
cabeza del Toro que soñó con ello antes, igual que cada uno de nosotros. Dicen
que ellos inventaron el fútbol, pero acá lo perfeccionaron los que saben y que a
diferencia de mí no son unos pataduras, dándoles una paliza táctica a estos
estirados que si devolvieran todo lo que se llevaron estarían jugando con un
balón hecho con la vejiga de un carnero. 2 a 1 a Inglaterra en su cara, un
15/07/2026, en un año en que se cumplieron 40 años del mundial de México 1986 y
el Gol de Siglo con la Mano de Dios incluida en los planes. La mano que ahora
es un botín zurdo que cual supernova brilla por última vez.
PD:
el gol salió como un grito ahogado para luego ser el rugido de una bestia, amarilla,
verde y azul como la Pampa besando al océano.
jueves
Día 6: Suiza
De
nuevo a sufrir, no hay una forma más simple de hacer las cosas y así como la vida
misma el encuentro fluía con los nervios a flor de piel, en tanto en el bar de
la Ciudad de Buenos Aires un loco le gritaba al televisor que se mantenía
imparcial. El gol de Julián fue de otro encuentro, una devolución de gentilezas
por el tanto parecido de Cabo Verde y el tercero tras un rebote nos dejó con la
tranquilidad de haber pasado una ronda más. Adelante aguardan las víctimas de
la Mano de Dios.
Día 5: Egipto
No hay dos sin tres, el encuentro era de desazón y perdida de toda esperanza tras el 0 a 2 de los Faraones. La cábula surtió efecto de inmediato tras el descuento de Cuti, seguido del gol del 10 y el centro del 9 para el cabezazo de Enzo. Si alguien lo hubiera guionado así, seguro que no salía. El último grito fue el mejor de todos, sacando la bronca en un acto catártico que se repetiría más adelante.
Día 4: Cabo Verde
Los charrúas tuvieron problemas con ellos y los españoles no pudieron anotarles, pasada la fase de grupos le tocaba a los Albicelestes salir a enfrentarlos. Su arquero era la figura central, con un equipo que contraatacaba bien y ocupaba mejor los espacios, yéndose el encuentro al suplementario en donde aparecía el Cuti para poner el 3 a 2 final. Luego las críticas, la mala leche de parte de medio planeta y el quinto partido que para alguno de ellos es el límite histórico.
Día 3: Jordania
Pehuajó
duerme a la espera del grito que lo saque de dicho estado de sopor, ya varios
han caído no queriendo esperar al primer gol que abrirá el encuentro y con la clasificación
en el bolsillo se fueron a visitar el mundo onírico, en donde los sueños se
hacen realidad sin vueltas. Aparecerá el capitán una vez más anotando su sexto
tanto, que será gritado por supuesto aunque también a nosotros el sueño nos empieza
a invadir.
Día 2: Austria
La estación de servicios aguarda en la bajada de La Plata, de a poco nos vamos congregando escuchando el llamado y el café se enfría perdidos en las imágenes que vienen desde la pantalla que se pixela de tanto en tanto. Y en otros retrocederá mostrándonos un pedazo del pasado presenciado desde el presente, un futuro apenas distante, con el 10 que llega de frente y le cobra la ofensa al arquero rival. La tensión irá en aumento al comenzar el segundo tiempo, la ventaja es exigua y lo sabemos una vez que hemos recargado las tazas. Pero el sufrimiento tendrá premio con un segundo gol de aquel que le dice adiós a las canchas de los mundiales, habiendo superado el récord que ostentaba cierto teutón nacido en Polonia.
miércoles
Día 1: Argelia
Es de noche, aunque enseguida se hará de día producto del primer gol Albiceleste que será gritado hasta por los teros. Así se irá el primer tiempo, con los africanos que vienen de ganarle por la mínima a Países Bajos que siempre está a un centavo de lograr la hazaña. El arquero rechazará el balón ante un remate furibundo, apareciendo el 10 que la tocará con la de palo y pondrá el 2 a 0 que suena a demasiado para los contrarios. El último tanto de la jornada será igual a tantos otros, buscando el perfil zurdo para pegarle ante la pasividad de los de verde cuyo portero de amarillo les echará la culpa. Cierto jugador nacido en Polonia pero que jugó para la Máquina Tedesca, tendrá compañía en la tabla de los que más goles marcaron.
lunes
Entrada 20
Gracias y entrada, entre las palabras que mi dislexia invierte generando neologismos que cierta profesora de prácticas del lenguaje encontraría motivo de conversación, cuando el depósito de insumos varios de la secundaria nos reunía a enviarle a las entrañas un líquido negro, que al mediodía sería una anécdota fría.
Entrada 19
El portero anuncia la llegada de las visitas, las que vienen escapando de la lluvia que antes nos corrió a nosotros obligándonos a desandar la senda rápido y sin contemplaciones. Sus voces se pierden por el pasillo escaleras arriba, buscando la marca muda en la puerta para encontrar el calor del hogar.
Entrada 18
El abuelo duerme en un cuarto silencioso, los posibles ruidos se pierden en aquel laberinto al que los de blanco consideran su hogar por estar más allí con la familia que se ha adaptado a estas ideas y espera no tener que pasar por semejante mole, construida en un bajo que antes era hogar de ranas.
Entrada 17
Por órdenes del Doctor los números 13 y 17 debían ser removidos de las habitaciones, cábalas eran las de antes y así el torneo se desarrolló sin la presencia de estos pobres números en la alineación del cuadro rioplatense. No faltó alguno que de paso cruzara los dedos o hiciera los cuernos, para desmayo de más de un chupacirios que se las juró pese a que no hay que jurar en vano y mucho menos en nombre de alguien que no está presente para enterarse.
Entrada 16
Los cuadros que adornan la casa tienen los colores de una mente brillante, pero desordenada en otros aspectos y así estos tonos son los mismos del viejo consultorio en donde moran las arañas, esperando que alguien llame para romper con tanto silencio a veces roto por el paso de los bomberos a través de Rico que aún es de arena en su mayoría.
Entrada 15
La madrugada me desaloja sin contemplaciones, antes ha sido el movimiento de las otras dos vidas con la que comparto este mundo maravilloso. La luz de la pantalla del ordenador me da la bienvenida, sólo la oscuridad se filtra por las celosías de la ventana blanca descascarada. Tras correr las pruebas de rigor llega el turno de los verdes entre las penumbras y la luz de la cocina que quedó encendida para facilitarnos el viaje al escusado sin despertar a medio mundo. Luego, serán otros que se han despertado antes de que el sol salga los que enviaran las señales de vida antes de largarse a la calle.
Entrada 14
Venimos por la Ruta 11 con sus baches, sus momentos alisados, los puestos de comida sobre la banquina y la intersección con la 63 que lleva a Dolores. Ahí está el cruce con la Autovía 2 que nos depositará en Castelli, Lezama, Chascomús, La Plata y cruzando el puente, Templo mediante, la Ciudad de la Furia con sus hormigas y sus sonidos interminables.
Entrada 13
Mi hijo mira las figuritas que son pegadas en el álbum cuyo idioma no es el nuestro, vendido cómo sea para juntar una fortuna mientras aún existan equipos matándose en los campos de juego. Y en una ofensa a aquellas que pegan las imágenes por él arranca al medio la página correspondiente a los Galos.
Entrada 12
Llueve sobre Buenos Aires, una garúa que te deja empapado obligando al florista a cubrir su mercadería a riesgo de terminar recibiendo la balacera. Volvemos al refugio, aunque los monstruos nos persiguen oyendo como una bestia de metal se mueve en las profundidades aunque estemos un piso por encima de la calle.
Entrada 11
Hay jugadores en todo el país y técnicos en igual proporción, no obstante él único momento en donde existe consenso es entre los meses de junio y julio cada cuatro años. Una fuerza colosal mueve sus hilos dejando las diferencias a un lado, reducidas estas a meros cuadros de fútbol que nos separan irreconciliablemente hasta este momento. Ojalá fuera siempre así.
sábado
Canva (creación de portadas) y Pixabay
Canva es una herramienta gratuita que tiene varios usos, uno de ellos permite la creación de portadas para libros con las respectivas fuentes. Es simplemente una herramienta más a la que deberemos aportarle nuestras propias imágenes, ya que las proporcionadas por este sitio igual que Pixabay no se otorgan para lucremos con ellas. Aquí únicamente las he usado a modo de ejemplo.
Audiolibro (Google)
Una ventaja de Google Libros respecto a Amazon es la posibilidad de crear audiolibros, desde textos publicados previamente. Amazon presenta Audible pero no se encuentra accesible para los que publicamos en español.
Publicar en Google Libros
Al igual que con Amazon en Google Libros existe la posibilidad de autopublicar textos.
KFP y ePUB
Editor y lector para KPF y ePub
Plantillas de Amazon
Amazon proporciona archivos de Word con diferentes configuraciones, según el tipo de libro que queramos, aunque en mi caso uno la de 15 x 22 cm. kdp.amazon.com/es_ES/help/topic/G201834230
Sobre el curso de escritura
La escritura es más que la mera unión de los términos, es una forma de comunicar incluso desde el pasado siendo que cada vez que abrimos un libro nos encontramos con una visión del mundo que el autor plasmó en su obra. Es la voz de aquel que está físicamente ausente (valga el oxímoron) contando una historia en la que a veces es posible encontrarlo convertido en personaje. La escritura implica lectura previa, la única forma de mejorar el lenguaje es nutriéndolo de palabras nuevas y así modificando las estructuras creativas de una vez para siempre. El libro, actual, coexiste con el mundo digital cuyos pares se distribuyen por una telaraña equivalente a la Biblioteca de Alejandría que resulta accesible a todo el mundo. No sólo se tratar de crear un texto sino corregirlo, buscar los posibles errores, incorporar diccionarios, transformar la hoja de papel en un volumen listo para ser distribuido sea en forma de papel y/o en su versión electrónica: KDP, E-book, PDF, etc. El texto puede ser llevado a audio y este a video y/o pódcast, pasando por entradas de blog tanto como enlaces a redes sociales. Es un trabajo arduo que requiere dedicación y detalle, caso obsesivo para el caso, empleando herramientas que son gratuitas y que están ahí al alcance de nuestras manos. De aquí la necesidad de un curso de escritura que abarque todo el proceso de autopublicación y no la mera intención de obtener dinero para publicarnos la obra que tanto nos costó.
Entrada 10 (07/07/2026)
El hombre se llama Hugo y ha visto al mundo andar,
nuestro mundo celeste y blanco, entre la desazón y la esperanza alcanzando así
las ocho décadas que no vinieron solas. Hijos, nietos, alegrías y tristezas mezcladas
en un todo hasta que el cuerpo diga basta hay que aguantarse el cimbronazo,
incluido el 2 a 0 de los egipcios a los nuestros un buen día en él que he
mostrado interés por el evento tras ver a mi hijo con la casaca que le llega a
las rodillas y el nombre del prócer en la espalda. Cambio de pañal mediante,
hablándole a la corneta que no emite sonido alguno desde hace setenta y cinco
minutos, rompiéndose la maldición que portan los de rojo con el descuento de
Cuti. Ahí giraré la silla ya que algo me dice que el asunto no se quedará ahí
luego de casi ochenta minutos de andar remando en dulce de leche, apareciendo
el capitán en todo su esplendor para travesaño mediante estampar el 2 a 2. Ahí
sonará aquel artefacto maléfico como una premonición acordándome de los
réprobos que no podrán festejar, debiendo ponerse otra camiseta ya que su
representante se fue a casita ante el primer síntoma de problema. El descuento,
el centro de Lautaro y el gol de Enzo, la agonía hecha jirones por una
arremetida rauda que se convierte en grito catártico, alarido incontrolable
seguido de los tres toques de la corneta acordándome de los galos y los mexicas.
Fútbol mediante.
Entrada 9
La cocina de la casa de Reta era de la marca Oro Azul,
teniendo en su osamenta marcada a hierro y fuego la numeración 10151052 en
letras blancas con fondo marrón. Fue un día reemplazada y apartada del calor
que surgía del corazón del hogar, condenada a la eternidad de frío en donde una
bruja se despinta esperando que nadie recuerde sus crímenes.
Entrada 8
El pelo negro se cubrió de polvo, de canas que
registraron las correrías del can por los límites de aquel cerco en donde los
teros se agrupan protegiendo a los recién nacidos que visten de blanco. El gris
será para el momento de poner el grito en el cielo, notando que su cría fue
secuestrada y duerme en las entrañas de un carancho, que resultaba hasta ese
momento un vecino cordial. Ni señales de él para reclamarle por la atrocidad
cometida, sólo las plumas que adornan el patio en donde un viejo gaucho corta
el pasto a cambio de unas monedas.
Entrada 7
Al comienzo apenas era el blog y esto significaba
mucho, volcando cuanto escrito surgiera en medio de las tareas de oficina que
me encomendaba un sujeto que consumía sus años sin preocupación alguna. Yo
quería, aún quiero, algo que quedara por más que nadie leyera estos textos
creados uno atrás del otro sin pensar demasiado y viendo desde el presente que
me asistía razón en ese entonces. El blog daría lugar al canal de Youtube, este
al pódcast y así llegaríamos a la primera de las novelas intitulada Tiempo
(Desde Plaza Galo).
Entrada 6
Se me ocurrió hacerle una revisión a los textos que databan del año 2006, ahí por el 2011, repitiendo esta costumbre hasta en tiempos más recientes. Sin embargo, cometí el error de borrar la entrada en el blog para republicarla y así el archivo sólo contiene registros desde el año 2016. Aunque al pie reza “En Blogger desde el 2008” y eso es suficiente para mí. Este es mi diario de viaje por las letras, al margen de la abogacía y de la docencia, aunque en ocasiones todo se mezcla.
Entrada 5
El blog nació como consecuencia de la exploración en
una red primigenia, sin las bondades y las miserias de estos tiempos repletos
de recursos que se desperdician. Buscaba un sitio que no pretendiera el oro y
el moro a cambio de unas cuantas líneas de texto que dormían esperando su
oportunidad, así que cuenta de correo electrónico mediante emprendí el viaje.
Las viejas Geocities de Yahoo quedaron atrás, las Páginas Web Gratis también y
el sitio dedicado a cierto videojuego que me perseguiría como un sabueso
también. Hallé allí un sitio para mis escritos que antes no tenía, había pasado
un tiempo largo desde mi primero contacto con internet en una intersección de
las Avenidas Pedro Luro y Colón, en Mar del Plata. El nombre surgiría de tanto
escuchar la misma canción, que me llevaría a caminar en la lluvia.
Entrada 4
Luego de tanto escribir y de autopublicarme, decidí
crear un curso de escritura con el fin de recaudar fondos para la causa aunque
ello enseguida fue un fracaso y enseguida la idea quedó en el tintero hasta que
pataleando me obligó a sacarla del ostracismo y publicarla como tantos otros
textos llevados a video que claman ver la luz de la creación. El anonimato es
el enemigo de toda creación, no su divulgación por cualquier medio que sea.
Entrada 3
La ciudad empieza a despertar, me refugió en el primer brebaje de la mañana antes de los verdes que exhalan un suspiro esperando el siseo del agua sobre el mar verde que por océano está seco hasta ese momento. El durmiente del piso superior intenta una vez más encender el artefacto que emitirá un desafío al frío de la mañana, acción que mecánicamente realiza entrando así él en calor también. Un sonido de llaves que abren y cierran con el coro de las puertas moviéndose, conteniendo a la mañana que arriba llamándolos una vez más pese a la reticencia de las sábanas en las que el calor se va como el deseo consumado.
Entrada 2
Había una vez un perro sin nombre, que luego descubriríamos que la palabra culminaba con a, esperando en la entrada a un hogar que alguno le tirara una migaja y así por allí pasé ignorando aquella presencia. Pero un rato más tarde se hizo la luz para ella, con el arribo de otra persona que apartada de los ruidos del mundo debía ver para saber y así la llevó con ella hacia el interior de aquel mundo entre los demás mundos. Al caer la noche le daría el agua que necesitaba en una olla vieja, escuchándola beber. Así Pietra llegó a nuestras vidas.
Entrada 1
Ideas para futuras obras: es bueno tener un borrador a mano, una simple libreta de almacenero o una hoja A4 doblada en varios pliegos que quepan en el bolsillo más pequeño de la campera. El primero se puede adquirir en cualquier librería por modesta que sea, si no jamás podrá ser llamada así. Puede que encuentre a un tipo canoso, declarado hincha de Boca, quien no sepa ninguno de los precios y le pregunte a su hija, ante la ausencia de la señora de la casa que se ha ido a ocuparse de otros asuntos y de paso tomar aire. Saludo mediante a quien escribe, que de casualidad compraba unas galletas en la Panadería del Pueblo.
martes
Días de un Mundial
Hay una sensación distinta en estos momentos, llena de banderines celestes y blancos de esquina a esquina, de planes previos a cada encuentro y de ausencias cuando finalmente ha terminado independientemente del resultado ya que la fe está intacta en cada uno de estos encuentros, cada cuatro años.
domingo
Meditación 1.0
Mi padre se fue un jueves por la noche, dejando un vacío que no pude llegar hasta ahora, ni siquiera con la llegada de un hijo que en su rostro refleja el pasado y al amor vuelto dolor por la ausencia. Cada día de mayo en él que se repite la partida el pesar se asienta en el presente como una piedra difícil de quitar del camino y siendo que el tiempo nos aleja del evento aún el dolor permanece. Siempre está presente en ausencia, con su rostro, sus palabras y algún que otro audio que cuenta una vez más la historia del pueblo en donde conoció a mamá.
sábado
Estrellas
jueves
Trabajando en un texto
Te he dejado a un lado viejo compañero y no era para menos, son casi ocho años desde que comencé a escribir libro tras libro y se invirtió el orden literario: el blog motivó las novelas y ahora las novelas motivan estas líneas. En este 2026 se cumplen los primeros dieciocho de tu existencia, nacido por mi gusto por la animación y sin dejar de lado la música de Cowboy Bebop. Es una época arcaica esa diría yo, recibiendo el asombro de algún joven para él que dos minutos es un pasado remoto. Así nació esto, tan simple como una canción sonando y resonando en la memoria un día de las Pascuas en él que me encontraba atacado por las anginas que me dejaron en cama hasta el domingo. Ahí resucité, nací de nuevo a un mundo en donde la lluvia había caído haciendo que sintiera el olor de la tierra negra mientras deambulaba por la Avenida Colón, en MDQ. No es extraño que haya llegado hasta este punto con tanto texto que surgen viendo la vida que transcurre, con nosotros actores de ella y escribas de un momento irrepetible. ¡Salud blogueros y lectores! Felices Pascuas.
martes
Hace mucho tiempo en Azeroth
Es el año 2002 y mientras retomó el abandonado Warcraft II, La Comunidad del Anillo y Las Dos Torres mediante, ha quedado en mi memoria una imagen de una pelea entre los Orcos y los Elfos nocturnos en donde el héroe debe ser revivido en el altar de las tormentas (otrora permitía sacar a los ogros y darles las mejoras respectivas). Dicho héroe orco se llama Gromash Hellscream, de hecho lo rescaté en Warcraft II Beyond The Dark Portal y al comienzo del prólogo orco en la tercera entrega (siempre está preso Grom). Habiendo seguido las enseñanzas del Jefe de Guerra, Thrall, los orcos abandonaron la sed de sangre y la magia vil que los consumió en el pasado. El viejo profeta, él mismo Medivh al que maté en Warcraft Orcs & Humans, juega de relator de la historia así como de nexo argumental siendo que culminará diciéndole a los enemigos de antaño que deben unir fuerzas contra los demonios. En este camino que culminará con la batalla en el Monte Hyjal Gromash hallará la redención tras haber caído en la corrupción de la sangre del Señor del Foso Mannoroth y ultimar a este último perdiendo su vida. El recorrido de los personajes no es sólo la búsqueda de salvación, sino de redención y allí el contraste con Arthas. Mientras el príncipe de Lordaeron buscando salvar a los suyos termina convirtiéndose en verdugo de aquellos a los que amaba. Jaina, Tyrande y Thrall representan a los enemigos que se unen (aunque sea momentáneamente) para evitar el exterminio de toda señal de vida y la perdición del planeta Azeroth.
En el año 2004, habiendo culminado Warcraft I y II así como Starcraft, me puse a jugar en un cíber café de la calle Santiago del Estero casi Avenida Colón, de la ciudad de Mar del Plata, la campaña de esta tercera entrega y enseguida me terminó atrapando comenzando a jugar en LAN con un par de amigos tanto a versus entre nosotros como contra el CPU. Hubo un tiempo ulterior en él que, título universitario de por medio, dejé la ciudad para volver de tanto en tanto con mi portátil bajo el brazo y a la batalla se ha dicho. Los cibercafés (se puede escribir así también) fueron desapareciendo con la llegada de la internet a los hogares siendo el 2012 él correspondiente al último año en donde fuimos a una de estas salas a despuntar el vicio.
Warcraft III es el único juego que he instalado bajo Windows XP, Windows 7, Windows 8, Windows 10 y Windows 11, sin contar que la segunda parte fue jugada en mi viejo Pentium 233 MMX del año 1998 así como en PlayStation II (la Dark Saga que distribuyó EA). Me ha seguido como mi sombra a lo largo de las últimas dos décadas y cada vez que tengo un rato (aburriéndome de los demás juegos) siempre vuelvo a esta edición que es la mejor de todos los capítulos correspondientes al RTS. Al final Arthas asciende al Trono de Hielo en la expansión del 2003, los Orcos fundan Durotan (en honor al heroico padre de Thrall que aparece en la película del 2016 Warcraft The Beginning) ayudados por Rexxar, los No Muertos se dividen y aparecen Los Olvidados, los Elfos de Sangre se separan de la Alianza y los Humanos son liderados por Jaina.
sábado
Eneas ha llegado
Eneas ha desembarcado en una tierra
extraña, con la añoranza de la vieja Ilión y sus muros derrumbándose entre las
llamas, la sangre de sus hermanos y los invasores devastando hasta los
recuerdos.
Carga con el peso de los propios y
a su padre ya anciano que murmura sobre tiempos de felicidad en tanto las naves
pasaban sin detenerse a tratar de derrumbar las murallas eternas.
Las barcas se destruyen ya que no
hay vuelta atrás, sólo el camino nuevo al que el sol aún no ilumina.
Rómulo y Remo no han nacido
todavía, hace falta el descenso a los infiernos en busca de consejo viendo los
fantasmas del pasado así como a Teseo que aún sigue con vida, brindando con el
taciturno Hades.
La ciudad se alza, no sin batallas,
convirtiéndose en el faro eterno de la humanidad cuyas ruinas le hablarán del
pasado al presente que es futuro en ese momento.
La guerra regresa, las vejaciones y
es la hora de partir nuevamente ya que aquí sólo quedan restos de vida y
recuerdos rotos.
Cruzando el océano aguarda la patria nueva, portando en el corazón a aquella tricolor y allí, en un lugar lejano, Eneas desembarcará una vez más con el padre Gualterio portándolo de la mano.
jueves
Antología "Más allá del umbral"
UN VASTO UNIVERSO AZUL, PARTE I
La primera de las olas llegó convertida en una onda, semejante a las que surgían en los charcos cuando, recubiertos de hielo, eran explotados por diversos meteoros, todos ellos salidos de la mente de aquellas mentes pequeñas que iban rumbo a la escuela cerca de las ocho de la mañana con el frío que se metía entre los pliegues de la ropa que portaban y que sería desparramada sobre el respaldo del pupitre y en los hombros una vez que los liberaban, para retornar a casa pasando por el espejo roto en donde las hojas de los eucaliptos se acumulaban dándole un tono anaranjado.
Al
caer el verano en todo su fragor, cruzaban los médanos, que como viejos
guardianes custodiaban al pueblo en las horas de la noche en las que el mar
rugía, y se topaban con el espectáculo. El desierto de arena como la última
prueba antes de las frías aguas que le quitarían el ardor al menos de la piel y
cuyos brazos hídricos los recibirían de la misma forma que una madre al
regresar al hogar. Las ojotas en las manos y a correr por sobre los granos de
silicio que ardían bajo aquel astro inclemente como pocos y se zambullían en la
espuma que era levantada por el viento del este, marcado por el sol al amanecer
y por el solitario faro en el crepúsculo. Después, los proyectiles impulsados
por la brisa les mutilaban los tobillos hasta que simplemente se secaban y ya
los impactos no se sentían. Se iba un día más con el globo anaranjado
hundiéndose en el horizonte y la luna roja emergiendo, junto con la inevitable
aparición de los mosquitos que los obligaban a irse de la playa.
Gabriel
echaba una última mirada al mar, que se confundía con la noche y el cielo,
antes de trepar la loma que llevaba a la Avenida del Viejo Marino. La tosca
crujía bajo sus pies mientras las luciérnagas iluminaban el camino de regreso a
Los Álamos. Así se sucedían las tardes del estío, tan esperado, mientras el
resto del año el pueblo caía en un letargo, del que solo emergía, como un
batracio, cuando los peregrinos de la ciudad venían a curar su locura entre las
olas.
En
las noches de invierno, sentía el llamado de la masa de agua, que lo esperaba
con la paciencia de quien sabe que aquel que se ausenta volverá algún día, ya
sea con las sienes cubiertas de canas, en el mejor de los casos, o con un
desierto sobre él donde apenas brille la luz de la mañana.
Un
verano más. Los guardavidas que marcaban el área de salvataje con la cartelería
indicado el final de la zona de baño que en la afluencia de personas poco les
importaba a los miembros del grupo de pibes que no se frenaban un instante a
observar los restos de un viejo naufragio. Excepto uno, que se alejaba de
aquella zona, manteniéndose a la izquierda de la chimenea de la embarcación,
convertida por el incansable trabajo de la marea en una masa oscura. Se
mantuvo cerca de la orilla, aunque pronto dejaría de lado las precauciones ante
el oleaje tranquilo, sintiendo el tirón de la corriente que lo obligaba a
hacer fuerza en el sentido contrario. En un instante, sus pies ya no tocaron el
lecho marino y fue arrastrado por una mano colosal que jalaba de sus hombros
dirigiéndolo hacia la vorágine. Entonces, una fuerza equivalente, manifestada
en el brazo de una mujer que nadaba cerca, contrarrestó la tragedia inminente y
lo obligó a salir a la orilla. Cuando el susto pasó, contempló la vasta masa de
agua que le resultaba ominosa y se alejó con el temor instalado en su interior,
ocultándolo a la vista del mundo, dado que debía rendir cada día el examen de
la valentía.
En
el otoño trotaba sobre las dunas con los borceguíes, que lo obligaban a hacer
más esfuerzo, pasando por el túnel submedanal, que era nuevo. Enseguida el
viento se ocupó de que el paisaje recuperara su fisonomía, echándole a aquella
garganta el peso de las décadas. Trotaba hasta el arroyo que servía de límite
natural y entonces regresaba sobre la arena mojada, con el mar calmado en la
mañana, siempre con la sensación de que algo lo observaba desde las
profundidades, de modo que aceleraba el paso hasta trepar a la seguridad de los
guardianes que fingían dormir.
En
algún resquicio de su mente quedaba flotando la idea de haber sentido algo más
que la fuerza de un canal tirándolo hacía la zona del hundimiento de aquel
barco, convertido en un banco de mejillones. La misma que, en ocasiones, hacía
que los bancos de arena se partieran en dos, llevándose a más de un pescador en
una inversión irónica de roles, según las placas del monolito que descansaba al
resguardo de las torres de arena.
Mudaría
la piel hasta perder la vergüenza y, finalmente, le contaría a su psicoanalista
sobre la pesadilla que se repetía: el mar viniendo a cubrir el pueblo,
engulléndolo todo bajo una sombra de colmillos brillantes que teñían de rojo
las aguas al retirarse, dejando una catástrofe en la costa y un profundo silencio.
—Talasofobia.
—Fobia
al mar.
—No,
miedo extremo a los cuerpos de agua profunda, no así miedo al agua.
—Casi
me engulle.
—Es
una neurosis.
—La
mujer que me salvó se llamaba Hela.
—Conveniente
el nombre.
—Sí,
lo sé.
—Pero
la sesión se ha terminado.
Tomó
el ascensor que lo depositó en la entrada, una vez descendidos los siete
pisos. Respiró de una bocanada el aire frío de la noche, aunque de limpio tenía
poco, y se fue calles abajo hasta el café cuya atmosfera le embriagó los
sentidos. Era viernes, un buen momento para escaparse del servicio de call
center y del bodrio que implicaba escuchar los problemas de los demás
sabiendo que el servicio era deficiente.
Se
bebió un café doble, nada de alcohol, ya que en el departamento sombrío lo
aguardaba el lienzo presto para ser invadido por los colores. Los paisajes
atlánticos se repetían: playas crespadas y en paz, lunas embriagadas que
reemplazaban a soles cansados, brazos perdidos entre el vasto universo azul y
muchas sombras en las profundidades.
Luego
dormiría para tener una pesadilla que se acentuó con los años, que le cayeron
encima como aquellos granos cubriendo el techo del viejo túnel que emulaba a
una garganta abierta en la arena. Estaba sentado sobre el médano más alto que
conocía, oteando las casitas que se levantaban en los alrededores, mostrando
la expansión inevitable de las poblaciones una vez que los prófugos de las
urbes las descubren y tiene la misma idea.
Los
restos de una fogata yacían unos pasos más abajo, en la depresión surcada de
huellas de motocicletas, que a veces encontraban a algún turista tomando el sol
y culminaban con estos últimos lesionados. Miró hacía el este, aunque faltaba
para que el faro comenzara con su labor, y dirigió la atención al espejo azul y
al horror que se alzaba, elevando más y más las aguas.
La
playa despareció, el desierto ardiente se volvió oscuro y las dunas fueron
tragadas por aquella masa de agua en cuyo centro se erguía la figura colosal,
extendiendo los brazos azules. Antes de ser tragado por la vorágine, tuvo
conciencia de que los tamariscos danzaban con sus raíces sin poder asirse,
quebrándose en la oscuridad que lo rodeaba, en cuyo centro el titiritero y él
se encontraban luego de cuatro décadas y media.
El
último registro de su mente antes de morir fue el de la casa de sus padres,
desdibujada por el tsunami que extendía sus manos para pasar a centímetros del
tejado, que se perdió en las penumbras.
martes
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