Un trazo rojo,
un mar igual detrás
de la escena
pintada por el acero,
un océano agitado
quebrando sobre los paganos,
consumidas sus maldiciones
por el ruido del oleaje.
Una copa alzada al caer el sol
por los que se fueron hace tanto,
una eternidad cada momento sin ellos.
Miles de faroles en la fría noche de verano
soplando suavemente el viento sobre las dunas,
levantando la espuma que atraca en la orilla
de la desolada playa.
Tanta paz lejos de la gris ciudad,
el camino cuesta arriba,
la voluntad el escudo para recorrerlo
y nuestra alma la espada implacable
en esta batalla llamada existencia.
Blog del autor ítalo argentino, Piero Fiori. Esta obra está licenciada bajo la Licencia Creative Commons Atribución 2.5 Argentina conforme se describe en la página intitulada "Creative Commons".
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
El invierno no se va
Ocho grados hoy, otros tantos ayer, sumados al viento y la lluvia que se desataron sobre el pueblo de Juan Galo y dificultaron el tránsito h...
-
El arroyo atravesaba el bosque y los rayos del sol, que lograban filtrarse entre los ancestros de los árboles que poblaban la tierra, ac...
-
27/11/18, 15:13 hs., La Plata Nuevamente en la Ciudad de las Diagonales, el vuelo 30 de Aeroméxico aterrizó a eso de las 22:20 hs. de...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario