sábado

Día 7: Inglaterra

Jugar contra los ingleses no es simplemente un partido más, aunque únicamente se trate de un encuentro por una fase decisiva de un mundial que reúne a la mayor parte de la humanidad en torno a una pantalla emulando a la hoguera que nos convocó la primera vez. No es un encuentro simplemente, seguro que para nosotros no y esto ha sido así desde 1986 en donde cierto número 10 dejó el tendal de ingleses, reyes, tiendas de campañas, escudos y lanzas derrotándolos en una ráfaga cuyos ecos llegan hasta hoy cuarenta años después. Es cierto que los goles los hicieron otros que no visten esa dorsal, pero el artífice del 2 a 1 sí la usa atrayendo a los oponentes como moscas hacia la luz que proyecta su zurda (igual que el otro astro). Desde el gol de los de blanco los Albicelestes tuvieron el balón la mayor parte de los restantes treinta y cinco minutos, inclinando la cancha contra el arco de un portero vestido de naranja que sacó más de un remate. Cuando él quedó a un lado fueron los postes, sus compañeros o bien la propia impericia de un conjunto que atacaba sin cesar. Como los desesperados que nada tienen y lo dejan todo, incluida el alma de ser necesario, llevando a su contrincante al barro de la disputa del que han nacido. El remate de Enzo, el cuarto del partido, encontró la red pese a que el arquero se estiró más allá de su humanidad y ahí supimos que con un poco más los venceríamos. Sí, no jugamos pero hagan de cuenta que estamos empujando el esférico rumbo a la portería contraria. El último golpe sería un centro con la de palo directo a la cabeza del Toro que soñó con ello antes, igual que cada uno de nosotros. Dicen que ellos inventaron el fútbol, pero acá lo perfeccionaron los que saben y que a diferencia de mí no son unos pataduras, dándoles una paliza táctica a estos estirados que si devolvieran todo lo que se llevaron estarían jugando con un balón hecho con la vejiga de un carnero. 2 a 1 a Inglaterra en su cara, un 15/07/2026, en un año en que se cumplieron 40 años del mundial de México 1986 y el Gol de Siglo con la Mano de Dios incluida en los planes. La mano que ahora es un botín zurdo que cual supernova brilla por última vez.  

PD: el gol salió como un grito ahogado para luego ser el rugido de una bestia, amarilla, verde y azul como la Pampa besando al océano.





jueves

Día 6: Suiza

De nuevo a sufrir, no hay una forma más simple de hacer las cosas y así como la vida misma el encuentro fluía con los nervios a flor de piel, en tanto en el bar de la Ciudad de Buenos Aires un loco le gritaba al televisor que se mantenía imparcial. El gol de Julián fue de otro encuentro, una devolución de gentilezas por el tanto parecido de Cabo Verde y el tercero tras un rebote nos dejó con la tranquilidad de haber pasado una ronda más. Adelante aguardan las víctimas de la Mano de Dios.


Día 5: Egipto

No hay dos sin tres, el encuentro era de desazón y perdida de toda esperanza tras el 0 a 2 de los Faraones. La cábula surtió efecto de inmediato tras el descuento de Cuti, seguido del gol del 10 y el centro del 9 para el cabezazo de Enzo. Si alguien lo hubiera guionado así, seguro que no salía. El último grito fue el mejor de todos, sacando la bronca en un acto catártico que se repetiría más adelante. 





Día 4: Cabo Verde

Los charrúas tuvieron problemas con ellos y los españoles no pudieron anotarles, pasada la fase de grupos le tocaba a los Albicelestes salir a enfrentarlos. Su arquero era la figura central, con un equipo que contraatacaba bien y ocupaba mejor los espacios, yéndose el encuentro al suplementario en donde aparecía el Cuti para poner el 3 a 2 final. Luego las críticas, la mala leche de parte de medio planeta y el quinto partido que para alguno de ellos es el límite histórico.


Día 3: Jordania

Pehuajó duerme a la espera del grito que lo saque de dicho estado de sopor, ya varios han caído no queriendo esperar al primer gol que abrirá el encuentro y con la clasificación en el bolsillo se fueron a visitar el mundo onírico, en donde los sueños se hacen realidad sin vueltas. Aparecerá el capitán una vez más anotando su sexto tanto, que será gritado por supuesto aunque también a nosotros el sueño nos empieza a invadir.


Vieja máquina

 



















Día 2: Austria

La estación de servicios aguarda en la bajada de La Plata, de a poco nos vamos congregando escuchando el llamado y el café se enfría perdidos en las imágenes que vienen desde la pantalla que se pixela de tanto en tanto. Y en otros retrocederá mostrándonos un pedazo del pasado presenciado desde el presente, un futuro apenas distante, con el 10 que llega de frente y le cobra la ofensa al arquero rival. La tensión irá en aumento al comenzar el segundo tiempo, la ventaja es exigua y lo sabemos una vez que hemos recargado las tazas. Pero el sufrimiento tendrá premio con un segundo gol de aquel que le dice adiós a las canchas de los mundiales, habiendo superado el récord que ostentaba cierto teutón nacido en Polonia.  

miércoles

Día 1: Argelia

Es de noche, aunque enseguida se hará de día producto del primer gol Albiceleste que será gritado hasta por los teros. Así se irá el primer tiempo, con los africanos que vienen de ganarle por la mínima a Países Bajos que siempre está a un centavo de lograr la hazaña. El arquero rechazará el balón ante un remate furibundo, apareciendo el 10 que la tocará con la de palo y pondrá el 2 a 0 que suena a demasiado para los contrarios. El último tanto de la jornada será igual a tantos otros, buscando el perfil zurdo para pegarle ante la pasividad de los de verde cuyo portero de amarillo les echará la culpa. Cierto jugador nacido en Polonia pero que jugó para la Máquina Tedesca, tendrá compañía en la tabla de los que más goles marcaron.  

lunes

Entrada 20

Gracias y entrada, entre las palabras que mi dislexia invierte generando neologismos que cierta profesora de prácticas del lenguaje encontraría motivo de conversación, cuando el depósito de insumos varios de la secundaria nos reunía a enviarle a las entrañas un líquido negro, que al mediodía sería una anécdota fría.

Entrada 19

El portero anuncia la llegada de las visitas, las que vienen escapando de la lluvia que antes nos corrió a nosotros obligándonos a desandar la senda rápido y sin contemplaciones. Sus voces se pierden por el pasillo escaleras arriba, buscando la marca muda en la puerta para encontrar el calor del hogar.

Día 7: Inglaterra

Jugar contra los ingleses no es simplemente un partido más, aunque únicamente se trate de un encuentro por una fase decisiva de un mundial q...