Comencé armando ciertas notas entre viaje y viaje dado que las horas de espera me daban el tiempo necesario para ello, considerando los sesenta kilómetros entre el punto de partida y el destino. Pude observar demasiadas veces los rostros de los demás así como el paisaje desdibujado por la niebla dando todo ello lugar a los primeros escritos que se alojaron en una libreta electrónica. Inicié el lento proceso de pasado a un procesador de texto trabajando durante las vacaciones de invierno del 2018 deteniéndome únicamente los domingos. El mes de agosto me encontró sumergido entre las letras de un océano café convirtiendo a la estación de servicios en el campo literario, la máquina con un teclado externo me seguía al igual que mi sombra anhelando un poco del calor de la primavera. En septiembre detuve la marcha para revisar al monstruito que había creado, retomando el argumento a mediados del mes para alcanzar un final (o punto de partida en el oxímoron). Octubre fue el andén de las correcciones finales siendo que ya no podía seguir sosteniendo el asunto más tiempo, no hay peor cosa que dejar un texto durmiendo en una caja así que lo envíe lejos esperando que alguien lo viera pero ello no ocurrió. No por ello debía dejar que la situación me desmoralice, en abril de 2020 con la humanidad recluida decidí colgarlo en Amazon sin expectativa alguna habiendo pulido gran parte de la composición original. La cual queda aquí definitivamente, aunque esto también es relativo, en el sitio que deben ocupar las gotas en el océano donde un puñado de maestros deciden qué es la cultura y descartan la mayoría. ¡Os saludo rompiendo mi pluma!
¡CAMINA EN LA LLUVIA! www.pierofiori.com
Blog del autor ítalo argentino, Piero Fiori. Esta obra está licenciada bajo la Licencia Creative Commons Atribución 2.5 Argentina conforme se describe en la página intitulada "Creative Commons".
lunes
Circo
Cortado el boleto los tres se dirigieron al interior de aquel mundo viejo que le sabía nuevo al más pequeño, estando un poco inquieto hasta que las luces se apagaron y la música comenzó. Ahí pidió pasar de mamá a papá, aunque esto durase apenas un instante dado que la persona en la butaca de adelante le tapaba la visión. Fue así que se quedó observando las luces que heredaron a las sombras, viendo que su padre se comía los pochoclos ante el desinterés de mamá. El primero en salir fue un payaso que no tardaría en volver a saltar a escena, llevando a cabo un acto repetido pero que para él era nuevo como mucho de lo que aprendía sin saber, desde que dejó de gatear dándole un dolor de cabeza a más de uno en su camino. Lo siguientes fueron los malabaristas que hicieron danzar a los aros de colores recibiendo diversos aplausos, notando que algunas personas volvían con panchos y papas fritas que para Augusto no tenían nombre pero sí un olor particular. No hacía nada que le permitían probar la comida con sus propias manos, siendo que dejarle el plato de plástico derivaba siempre en aquel aterrizando de emergencia y tiñendo de naranja los azulejos. Su madre se tomaría la cabeza, gesto que aprendió a repetir igual que las rutinas de aquellos artistas itinerantes.
Marejadas y sudestadas
"La sudestada" surgió con motivo del concurso de la librería El gran pez de Mar de Plata y necesitad de una historia se me ocurrió meter en él mismo recipiente a un joven yo, mi pueblo y el túnel submedanal al que la tormenta reciente castigó. El resultado es esta historia publicada recientemente, autopublicación mejor dicho, que encierra a personajes entrañables (pura fantasía por supuesto) y una serie de eventos que los afecta como la sudestada misma.
Al otro lado de la calle
Cruzando la calle se encuentra el deseo que yace lejos pese a la cercanía. Ha tomado forma entre las harinas y el calor del horno, saliendo todas las mañanas para dejar la vida nueva al resguardo de los afectos. El rostro serio, la cadena que rodea su cuello indicando el alumbramiento reciente y la sonrisa aunque seamos sólo extraños que nos conocemos.
domingo
El invierno no se va
Ocho grados hoy, otros tantos ayer, sumados al viento y la lluvia que se desataron sobre el pueblo de Juan Galo y dificultaron el tránsito hasta la Casa de la Cultura, en donde escuché historias de Saladillo, Maipú, La Costa y por supuesto Lavalle. El café ayudó a llevar el momento al igual que el almuerzo y una pequeña siesta antes de regresar, llegando al final pasadas las 18 horas. La Escuadra Bostera sigue sin ganar dos partidos seguidos.
sábado
700 libros distribuidos
Tres continentes
Empecé con la escritura como una forma de pasar los momentos difíciles, realizando inscripciones en folletos, libretas de almacenero y cuadernos incompletos abandonados, pasados luego a un bloc de notas cuyas correcciones vendrían más tarde. Corrigiendo, leyendo, escribiendo y viceversa, hasta que las entradas se acumularon igual a los estíos que fueron sucediéndose uno tras otro. La humanidad salve a la escritura como su último fuego y el más puro de ellos, mis esquelas han cruzado el espacio físico desde el plano etéreo y no conformes con la vieja Europa fueron a visitar a la Tierra del Amanecer misma.
Vino el frío
A las cuatro de la tarde el viento anuncia el agua que llegará un día más tarde, el sol se asomó un rato y se fue a emponcharse entre las nubes sabiendo que un rato más tarde hará un frío inclemente en todas las condiciones. Al día siguiente el gorro frenará las oleadas gélidas mientras el pequeño por primera vez se queda solo en el jardín, a donde ingresan los pequeños nomás.
Boca Juniors
Boca no es sólo un equipo, Boca
es una pasión, una religión, una ideología, un club devenido en un
monstruo futbolero cuyo escudo es el cielo. Boca despierta emociones y rabia,
aunque esta última es bien de la contra que no comprende por qué aún seguimos
dando la batallas tras casi cien años en la primera. Los hinchas de Boca no
nacen, se hacen y si fuera que nacen seguro no se dejan poner otros colores que
el azul y oro.
Boca es mística y es historia, no
hay un nombre que sea el mejor jugador de la historia ya que todos hicieron a
Boca y como diría Mollo: ¡Viva Boca Carajo!
El oficio
Yo siempre consideré a la escritura un pasatiempo, una forma de escapar a la profesión y a los vaivenes de la historia argentina, un sitio cálido al que recurrir en los días difíciles en donde las puertas que se abren para extender su ayuda son pocas. El refugio del calor del verano buscando engañarlo un rato antes con la taza de café y la soledad que acuna a la felicidad. Luego se convirtió en una pasión, en una costumbre sobre la que derramar lágrimas, alegrías y ausencias a lo largo de las décadas.
Notas a Galo (original)
Comencé armando ciertas notas entre viaje y viaje dado que las horas de espera me daban el tiempo necesario para ello, considerando los sese...
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El arroyo atravesaba el bosque y los rayos del sol, que lograban filtrarse entre los ancestros de los árboles que poblaban la tierra, ac...
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27/11/18, 15:13 hs., La Plata Nuevamente en la Ciudad de las Diagonales, el vuelo 30 de Aeroméxico aterrizó a eso de las 22:20 hs. de...