Ellos necesitaban sólo un dios
con esto era más que suficiente,
pero siempre había una oveja que
se desviaba del rebaño
y deambulaba en las sombras.
Necesitaba algo más,
un dios para velar los sueños,
otro cantando en la lluvia,
uno iracundo entre truenos y relámpagos,
aquel de allí escondido en el vino
a la espera de liberar las cadenas
que contenían los deseos.
Y así es como todo parecía obedecer
a una fuerza exterior, el peor de todos
ellos es el que me hizo amarte
atándome a ti aunque quisiera con
mi barca echarme otra vez al mar.
Sólo eso bastó.
Blog del autor ítalo argentino, Piero Fiori. Esta obra está licenciada bajo la Licencia Creative Commons Atribución 2.5 Argentina conforme se describe en la página intitulada "Creative Commons".
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