La noche ha caído y como tantas otras veces
se han detenido a un costado del camino,
en un lugar en donde las rocas las cubran
de las criaturas de la noche.
La ballesta descansa a un lado
mientras ella cae en el letargo
previo al sueño, su amiga espera
fuera del círculo de las llamas
para morder desde las sombras
a los incautos que se acerquen.
Entonces algo ominoso llega,
viento oscuro del caos,
heraldo de un viejo conflicto,
otro errante ha venido a reunirse
con su hermana después de tanto tiempo.
Ya no hay nada que temer porque
el tiempo que controla irá más lento
en esta noche, mientras los tres
al lado del fuego ven como en el cielo
la estrella adonde su Madre ha ido
brilla eterna e imperecedera.
A Louise Cooper, creadora de Tarod, Indigo – Anghara y Grimya
(que tu estrella guarde los pasos de todos nosotros).
Blog del autor ítalo argentino, Piero Fiori. Esta obra está licenciada bajo la Licencia Creative Commons Atribución 2.5 Argentina conforme se describe en la página intitulada "Creative Commons".
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Meditación 1.0
Mi padre se fue un jueves por la noche, dejando un vacío que no pude llegar hasta ahora, ni siquiera con la llegada de un hijo que en su ros...
-
El arroyo atravesaba el bosque y los rayos del sol, que lograban filtrarse entre los ancestros de los árboles que poblaban la tierra, ac...
-
Mario despertó en la soledad de su cuarto contemplando a los planetas en suspensión sobre su cabeza, giro un instante la misma para notar ...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario