Cientos de ojos en las colinas
temen la maldición de los guijarros,
nada los preparó para enfrentarse
a los excavadores de rocas.
Nunca sabrán desde donde llegan
los señores de granito,
apenas un leve aroma a tabaco
vuelve dulce el aire
un instante antes que
la avalancha empiece
coronada de relámpagos,
forzándolos a replegarse
hacia los bosques
en donde los primeros nacidos esperan.
Flechas certeras o el martillo cayendo,
el destino del orco será el mismo.
Blog del autor ítalo argentino, Piero Fiori. Esta obra está licenciada bajo la Licencia Creative Commons Atribución 2.5 Argentina conforme se describe en la página intitulada "Creative Commons".
sábado
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Meditación 1.0
Mi padre se fue un jueves por la noche, dejando un vacío que no pude llegar hasta ahora, ni siquiera con la llegada de un hijo que en su ros...
-
El arroyo atravesaba el bosque y los rayos del sol, que lograban filtrarse entre los ancestros de los árboles que poblaban la tierra, ac...
-
Mario despertó en la soledad de su cuarto contemplando a los planetas en suspensión sobre su cabeza, giro un instante la misma para notar ...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario