viernes

¡Por la Horda!

Es medianoche y el martillo labura. 
El yunque amortigua el golpe, 
el fuego arde intensamente 
y el herrero bebe un trago largo. 
Luego sigue con su incesante tarea, 
la de forjar armas con su pincel de artista 
en un crisol de colores. 
Desde afuera se puede percibir el calor de las llamas 
y las criaturas malvadas se mantienen lejos de la forja de HammerHand.

Salud Guerrero. Por la Horda.


No hay comentarios.:

El invierno no se va

Ocho grados hoy, otros tantos ayer, sumados al viento y la lluvia que se desataron sobre el pueblo de Juan Galo y dificultaron el tránsito h...