He mirado tantas veces el cielo
donde las noches frías convierten
esas luces en helados cristales,
tantos o más que los espectadores
que como uno ven hacia el manto eterno.
Soledad, es sólo una palabra,
acaso el mar incesante no nos une,
no sopla el viento hace tanto que
la memoria lo ha olvidado
y la luz del sol acaricia los rostros
de los que están al otro lado
de la oscuridad del mundo.
Entonces deberíamos maravillarnos
de estar vivos, tratando de ser mejores
cada día que vivimos, dejando de lado
tanto consumismo e hipocresía y que no
nos dé lo mismo contemplar las atrocidades
que los humanos cometemos,
como a un montón de marcas rodando tras el balón.
Blog del autor ítalo argentino, Piero Fiori. Esta obra está licenciada bajo la Licencia Creative Commons Atribución 2.5 Argentina conforme se describe en la página intitulada "Creative Commons".
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