Todo queda revelado en un día tan aciago,
las luces se han apagado o al menos
parecería que hay menos brillo
en el sol de la mañana.
Amanece gris, delatándonos.
Amanece,
pero es como si nunca fuera a aclarar.
Delatándonos,
sacando un recuerdo de cada nota de un genio.
Delatándome,
he dejado una parte de mi vida en ese sonido.
Delatándote,
esas faldas azules hacen juego con tu mirada helada.
Te has ido y estás,
que contradicción de sentimientos.
El corazón lo muestra todo,
al alma se le suman las penas
cuando los sentimientos nos delatan.
Gracias Gustavo, hasta pronto.
Has dejado tu marca en unos cuantos de nosotros.
Blog del autor ítalo argentino, Piero Fiori. Esta obra está licenciada bajo la Licencia Creative Commons Atribución 2.5 Argentina conforme se describe en la página intitulada "Creative Commons".
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Meditación 1.0
Mi padre se fue un jueves por la noche, dejando un vacío que no pude llegar hasta ahora, ni siquiera con la llegada de un hijo que en su ros...
-
El arroyo atravesaba el bosque y los rayos del sol, que lograban filtrarse entre los ancestros de los árboles que poblaban la tierra, ac...
-
Mario despertó en la soledad de su cuarto contemplando a los planetas en suspensión sobre su cabeza, giro un instante la misma para notar ...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario