domingo

Meditación 1.0

Mi padre se fue un jueves por la noche, dejando un vacío que no pude llegar hasta ahora, ni siquiera con la llegada de un hijo que en su rostro refleja el pasado y al amor vuelto dolor por la ausencia. Cada día de mayo en él que se repite la partida el pesar se asienta en el presente como una piedra difícil de quitar del camino y siendo que el tiempo nos aleja del evento aún el dolor permanece. Siempre está presente en ausencia, con su rostro, sus palabras y algún que otro audio que cuenta una vez más la historia del pueblo en donde conoció a mamá. 

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