Por órdenes del Doctor los números 13 y 17 debían ser removidos de las habitaciones, cábalas eran las de antes y así el torneo se desarrolló sin la presencia de estos pobres números en la alineación del cuadro rioplatense. No faltó alguno que de paso cruzara los dedos o hiciera los cuernos, para desmayo de más de un chupacirios que se las juró pese a que no hay que jurar en vano y mucho menos en nombre de alguien que no está presente para enterarse.
Blog del autor ítalo argentino, Piero Fiori. Esta obra está licenciada bajo la Licencia Creative Commons Atribución 2.5 Argentina conforme se describe en la página intitulada "Creative Commons".
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Entrada 20
Gracias y entrada, entre las palabras que mi dislexia invierte generando neologismos que cierta profesora de prácticas del lenguaje encontra...
-
El arroyo atravesaba el bosque y los rayos del sol, que lograban filtrarse entre los ancestros de los árboles que poblaban la tierra, ac...
-
Mario despertó en la soledad de su cuarto contemplando a los planetas en suspensión sobre su cabeza, giro un instante la misma para notar ...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario