lunes

Entrada 17

Por órdenes del Doctor los números 13 y 17 debían ser removidos de las habitaciones, cábalas eran las de antes y así el torneo se desarrolló sin la presencia de estos pobres números en la alineación del cuadro rioplatense. No faltó alguno que de paso cruzara los dedos o hiciera los cuernos, para desmayo de más de un chupacirios que se las juró pese a que no hay que jurar en vano y mucho menos en nombre de alguien que no está presente para enterarse.

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