sábado

Hartazgo

Estoy harto, del ninguneo y de las conversaciones de dos que recaen en uno solo.

Estoy harto, de no sentir absolutamente nada excepto las ganas de estar en la completa soledad.

De que las tres de la tarde se tornen el comienzo de los rostros enojados y de la ausencia de contacto alguno.

Que el buen día se haya ido hace mucho tiempo, curiosamente por la misma puerta de la última década y media.

Del abismo en medio del lecho que implica prácticamente un duelo dado que ya no hay caricias sino espaldas que no dialogan entre ellas.

El amor parece haberse ido un día de los tantos que tuvimos, quedando una cáscara vacía y la verdad eso tampoco me contenta.

¡Estoy harto! 

No hay comentarios.:

Meditación 1.0

Mi padre se fue un jueves por la noche, dejando un vacío que no pude llegar hasta ahora, ni siquiera con la llegada de un hijo que en su ros...