El
sonido de la máquina atrajo mi atención y así fue como me topé nuevamente con Némesis,
ya con las canas poblando parte de su rostro pero sin perder la expresión
habitual. Antes, hace mucho, era apenas un muchacho que ya tenía todo el porte
del gigante repartiendo cachetadas frente a las oleadas de zombis a los que el
virus T afectaba y ya. El único instante en él que había paz implicaba lidiar
con cierto sujeto que vendía “víveres” por una suma módica y siempre aparecía
en los lugares menos esperados. Igual que él.
Blog del autor ítalo argentino, Piero Fiori. Esta obra está licenciada bajo la Licencia Creative Commons Atribución 2.5 Argentina conforme se describe en la página intitulada "Creative Commons".
miércoles
Dialogando con un gigante
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Meditación 1.0
Mi padre se fue un jueves por la noche, dejando un vacío que no pude llegar hasta ahora, ni siquiera con la llegada de un hijo que en su ros...
-
El arroyo atravesaba el bosque y los rayos del sol, que lograban filtrarse entre los ancestros de los árboles que poblaban la tierra, ac...
-
Mario despertó en la soledad de su cuarto contemplando a los planetas en suspensión sobre su cabeza, giro un instante la misma para notar ...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario