Era el 2006 cuando culminé la historia detrás de Warcraft III, en la pensión del Hotel 13 de Julio (que por supuesto ya no existe con dicho fin) y luego me marché de la ciudad como un vagabundo que sabe es hijo de Mar del Plata. Pasaron los años, los bienios, los lustros y las décadas hasta arribar al mes de septiembre. Me hallaba en un cumpleaños, un enorme salón frío y la cabeza me dolía haciendo juego con el clima de afuera, cuando vi la aparición del tráiler en las redes. Un nuevo capítulo que se desarrollaba al final de la campaña humana de RoC y el otro al culminar TFT, vinculado al rol más que al RTS pero no hace al caso. Teníamos una historia nueva que debía ser contada, transitando por las calles de una ciudad destrozada mientras enfrentábamos a enemigos que ven a los no muertos como una abominación. Soy feliz un poco más ya que mi viejo yo ha regresado, abriendo el portal que lleva a la habitación 113 en donde un monitor de tubo emite todos sus colores al haber sido reparado recientemente. ¡Viva Warcraft III, carajo!
viernes
De regreso a la campaña veinte y tantos años después
domingo
Veinte libros y ocho años más tarde
Las vacaciones de invierno del 2018 no fueron simplemente un receso más, comencé a diagramar lo que sería el primer libro de mi autoría y desde entonces han pasado más de ocho años con una serie de pequeños éxitos. Varias calificaciones positivas, la última de ellas las cinco estrellas a mi pódcast. Cada día dedicado a la escritura con cada letra que se une a un texto, es un paso más en el camino y nunca lo abandonaré.
lunes
Notas a Galo (original)
Comencé armando ciertas notas entre viaje y viaje dado que las horas de espera me daban el tiempo necesario para ello, considerando los sesenta kilómetros entre el punto de partida y el destino. Pude observar demasiadas veces los rostros de los demás así como el paisaje desdibujado por la niebla dando todo ello lugar a los primeros escritos que se alojaron en una libreta electrónica. Inicié el lento proceso de pasado a un procesador de texto trabajando durante las vacaciones de invierno del 2018 deteniéndome únicamente los domingos. El mes de agosto me encontró sumergido entre las letras de un océano café convirtiendo a la estación de servicios en el campo literario, la máquina con un teclado externo me seguía al igual que mi sombra anhelando un poco del calor de la primavera. En septiembre detuve la marcha para revisar al monstruito que había creado, retomando el argumento a mediados del mes para alcanzar un final (o punto de partida en el oxímoron). Octubre fue el andén de las correcciones finales siendo que ya no podía seguir sosteniendo el asunto más tiempo, no hay peor cosa que dejar un texto durmiendo en una caja así que lo envíe lejos esperando que alguien lo viera pero ello no ocurrió. No por ello debía dejar que la situación me desmoralice, en abril de 2020 con la humanidad recluida decidí colgarlo en Amazon sin expectativa alguna habiendo pulido gran parte de la composición original. La cual queda aquí definitivamente, aunque esto también es relativo, en el sitio que deben ocupar las gotas en el océano donde un puñado de maestros deciden qué es la cultura y descartan la mayoría. ¡Os saludo rompiendo mi pluma!
Circo
Cortado el boleto los tres se dirigieron al interior de aquel mundo viejo que le sabía nuevo al más pequeño, estando un poco inquieto hasta que las luces se apagaron y la música comenzó. Ahí pidió pasar de mamá a papá, aunque esto durase apenas un instante dado que la persona en la butaca de adelante le tapaba la visión. Fue así que se quedó observando las luces que heredaron a las sombras, viendo que su padre se comía los pochoclos ante el desinterés de mamá. El primero en salir fue un payaso que no tardaría en volver a saltar a escena, llevando a cabo un acto repetido pero que para él era nuevo como mucho de lo que aprendía sin saber, desde que dejó de gatear dándole un dolor de cabeza a más de uno en su camino. Lo siguientes fueron los malabaristas que hicieron danzar a los aros de colores recibiendo diversos aplausos, notando que algunas personas volvían con panchos y papas fritas que para Augusto no tenían nombre pero sí un olor particular. No hacía nada que le permitían probar la comida con sus propias manos, siendo que dejarle el plato de plástico derivaba siempre en aquel aterrizando de emergencia y tiñendo de naranja los azulejos. Su madre se tomaría la cabeza, gesto que aprendió a repetir igual que las rutinas de aquellos artistas itinerantes.
Marejadas y sudestadas
"La sudestada" surgió con motivo del concurso de la librería El gran pez de Mar de Plata y necesitad de una historia se me ocurrió meter en él mismo recipiente a un joven yo, mi pueblo y el túnel submedanal al que la tormenta reciente castigó. El resultado es esta historia publicada recientemente, autopublicación mejor dicho, que encierra a personajes entrañables (pura fantasía por supuesto) y una serie de eventos que los afecta como la sudestada misma.
Al otro lado de la calle
Cruzando la calle se encuentra el deseo que yace lejos pese a la cercanía. Ha tomado forma entre las harinas y el calor del horno, saliendo todas las mañanas para dejar la vida nueva al resguardo de los afectos. El rostro serio, la cadena que rodea su cuello indicando el alumbramiento reciente y la sonrisa aunque seamos sólo extraños que nos conocemos.
domingo
El invierno no se va
Ocho grados hoy, otros tantos ayer, sumados al viento y la lluvia que se desataron sobre el pueblo de Juan Galo y dificultaron el tránsito hasta la Casa de la Cultura, en donde escuché historias de Saladillo, Maipú, La Costa y por supuesto Lavalle. El café ayudó a llevar el momento al igual que el almuerzo y una pequeña siesta antes de regresar, llegando al final pasadas las 18 horas. La Escuadra Bostera sigue sin ganar dos partidos seguidos.
sábado
700 libros distribuidos
Tres continentes
Empecé con la escritura como una forma de pasar los momentos difíciles, realizando inscripciones en folletos, libretas de almacenero y cuadernos incompletos abandonados, pasados luego a un bloc de notas cuyas correcciones vendrían más tarde. Corrigiendo, leyendo, escribiendo y viceversa, hasta que las entradas se acumularon igual a los estíos que fueron sucediéndose uno tras otro. La humanidad salve a la escritura como su último fuego y el más puro de ellos, mis esquelas han cruzado el espacio físico desde el plano etéreo y no conformes con la vieja Europa fueron a visitar a la Tierra del Amanecer misma.
Vino el frío
A las cuatro de la tarde el viento anuncia el agua que llegará un día más tarde, el sol se asomó un rato y se fue a emponcharse entre las nubes sabiendo que un rato más tarde hará un frío inclemente en todas las condiciones. Al día siguiente el gorro frenará las oleadas gélidas mientras el pequeño por primera vez se queda solo en el jardín, a donde ingresan los pequeños nomás.
Boca Juniors
Boca no es sólo un equipo, Boca
es una pasión, una religión, una ideología, un club devenido en un
monstruo futbolero cuyo escudo es el cielo. Boca despierta emociones y rabia,
aunque esta última es bien de la contra que no comprende por qué aún seguimos
dando la batallas tras casi cien años en la primera. Los hinchas de Boca no
nacen, se hacen y si fuera que nacen seguro no se dejan poner otros colores que
el azul y oro.
Boca es mística y es historia, no
hay un nombre que sea el mejor jugador de la historia ya que todos hicieron a
Boca y como diría Mollo: ¡Viva Boca Carajo!
El oficio
Yo siempre consideré a la escritura un pasatiempo, una forma de escapar a la profesión y a los vaivenes de la historia argentina, un sitio cálido al que recurrir en los días difíciles en donde las puertas que se abren para extender su ayuda son pocas. El refugio del calor del verano buscando engañarlo un rato antes con la taza de café y la soledad que acuna a la felicidad. Luego se convirtió en una pasión, en una costumbre sobre la que derramar lágrimas, alegrías y ausencias a lo largo de las décadas.
Vino la lluvia
Volvió la lluvia un jueves cualquiera de agosto, aunque cuando cesó con su manía de precipitarse como un kamikaze le dejó su lugar al viento que sopló inclemente sacudiendo a nuestro mundo. La luz se fue complicando el asunto, apenas las señales rojas de las torres de comunicaciones sobrevivieron al apagón en donde el pequeño durmiente no se levantó a mirar la danza de las velas cada vez que su padre salía a buscar el sombrero del extractor de aire que el viento arrojaba lejos.
martes
Día 8: España
Dos alargues después vinieron los de rojo, superando en todas las líneas a los Albicelestes que se terminaron quedando con uno menos en el segundo tiempo y a remarla peor que en todos los encuentros anteriores. Recién en el alargue los españoles quebraron la resistencia argentina, culminando el encuentro 0 a 1 y finalizando así el viaje. Sólo con Francia en el 2018 habíamos pasado por tantas zozobras, es el tiempo de juntar los remanentes de nuestras fuerzas y volver a casa. Habrá otras batallas en el futuro.
sábado
Día 7: Inglaterra
Jugar
contra los ingleses no es simplemente un partido más, aunque únicamente se
trate de un encuentro por una fase decisiva de un mundial que reúne a la mayor parte
de la humanidad en torno a una pantalla emulando a la hoguera que nos convocó
la primera vez. No es un encuentro simplemente, seguro que para nosotros no y
esto ha sido así desde 1986 en donde cierto número 10 dejó el tendal de ingleses,
reyes, tiendas de campañas, escudos y lanzas derrotándolos en una ráfaga cuyos
ecos llegan hasta hoy cuarenta años después. Es cierto que los goles los
hicieron otros que no visten esa dorsal, pero el artífice del 2 a 1 sí la usa
atrayendo a los oponentes como moscas hacia la luz que proyecta su zurda (igual
que el otro astro). Desde el gol de los de blanco los Albicelestes tuvieron el
balón la mayor parte de los restantes treinta y cinco minutos, inclinando la
cancha contra el arco de un portero vestido de naranja que sacó más de un
remate. Cuando él quedó a un lado fueron los postes, sus compañeros o bien la
propia impericia de un conjunto que atacaba sin cesar. Como los desesperados
que nada tienen y lo dejan todo, incluida el alma de ser necesario, llevando a
su contrincante al barro de la disputa del que han nacido. El remate de Enzo,
el cuarto del partido, encontró la red pese a que el arquero se estiró más allá
de su humanidad y ahí supimos que con un poco más los venceríamos. Sí, no
jugamos pero hagan de cuenta que estamos empujando el esférico rumbo a la
portería contraria. El último golpe sería un centro con la de palo directo a la
cabeza del Toro que soñó con ello antes, igual que cada uno de nosotros. Dicen
que ellos inventaron el fútbol, pero acá lo perfeccionaron los que saben y que a
diferencia de mí no son unos pataduras, dándoles una paliza táctica a estos
estirados que si devolvieran todo lo que se llevaron estarían jugando con un
balón hecho con la vejiga de un carnero. 2 a 1 a Inglaterra en su cara, un
15/07/2026, en un año en que se cumplieron 40 años del mundial de México 1986 y
el Gol de Siglo con la Mano de Dios incluida en los planes. La mano que ahora
es un botín zurdo que cual supernova brilla por última vez.
PD:
el gol salió como un grito ahogado para luego ser el rugido de una bestia, amarilla,
verde y azul como la Pampa besando al océano.
jueves
Día 6: Suiza
De
nuevo a sufrir, no hay una forma más simple de hacer las cosas y así como la vida
misma el encuentro fluía con los nervios a flor de piel, en tanto en el bar de
la Ciudad de Buenos Aires un loco le gritaba al televisor que se mantenía
imparcial. El gol de Julián fue de otro encuentro, una devolución de gentilezas
por el tanto parecido de Cabo Verde y el tercero tras un rebote nos dejó con la
tranquilidad de haber pasado una ronda más. Adelante aguardan las víctimas de
la Mano de Dios.
Día 5: Egipto
No hay dos sin tres, el encuentro era de desazón y perdida de toda esperanza tras el 0 a 2 de los Faraones. La cábula surtió efecto de inmediato tras el descuento de Cuti, seguido del gol del 10 y el centro del 9 para el cabezazo de Enzo. Si alguien lo hubiera guionado así, seguro que no salía. El último grito fue el mejor de todos, sacando la bronca en un acto catártico que se repetiría más adelante.
Día 4: Cabo Verde
Los charrúas tuvieron problemas con ellos y los españoles no pudieron anotarles, pasada la fase de grupos le tocaba a los Albicelestes salir a enfrentarlos. Su arquero era la figura central, con un equipo que contraatacaba bien y ocupaba mejor los espacios, yéndose el encuentro al suplementario en donde aparecía el Cuti para poner el 3 a 2 final. Luego las críticas, la mala leche de parte de medio planeta y el quinto partido que para alguno de ellos es el límite histórico.
Día 3: Jordania
Pehuajó
duerme a la espera del grito que lo saque de dicho estado de sopor, ya varios
han caído no queriendo esperar al primer gol que abrirá el encuentro y con la clasificación
en el bolsillo se fueron a visitar el mundo onírico, en donde los sueños se
hacen realidad sin vueltas. Aparecerá el capitán una vez más anotando su sexto
tanto, que será gritado por supuesto aunque también a nosotros el sueño nos empieza
a invadir.
De regreso a la campaña veinte y tantos años después
Era el 2006 cuando culminé la historia detrás de Warcraft III, en la pensión del Hotel 13 de Julio (que por supuesto ya no existe con dicho ...
-
El arroyo atravesaba el bosque y los rayos del sol, que lograban filtrarse entre los ancestros de los árboles que poblaban la tierra, ac...
-
27/11/18, 15:13 hs., La Plata Nuevamente en la Ciudad de las Diagonales, el vuelo 30 de Aeroméxico aterrizó a eso de las 22:20 hs. de...



.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)