sábado

Boca Juniors

Boca no es sólo un equipo, Boca es una pasión, una religión, una ideología, un club devenido en un monstruo futbolero cuyo escudo es el cielo. Boca despierta emociones y rabia, aunque esta última es bien de la contra que no comprende por qué aún seguimos dando la batallas tras casi cien años en la primera. Los hinchas de Boca no nacen, se hacen y si fuera que nacen seguro no se dejan poner otros colores que el azul y oro.

Boca es mística y es historia, no hay un nombre que sea el mejor jugador de la historia ya que todos hicieron a Boca y como diría Mollo: ¡Viva Boca Carajo!


El oficio

Yo siempre consideré a la escritura un pasatiempo, una forma de escapar a la profesión y a los vaivenes de la historia argentina, un sitio cálido al que recurrir en los días difíciles en donde las puertas que se abren para extender su ayuda son pocas. El refugio del calor del verano buscando engañarlo un rato antes con la taza de café y la soledad que acuna a la felicidad. Luego se convirtió en una pasión, en una costumbre sobre la que derramar lágrimas, alegrías y ausencias a lo largo de las décadas. 

Vino la lluvia

Volvió la lluvia un jueves cualquiera de agosto, aunque cuando cesó con su manía de precipitarse como un kamikaze le dejó su lugar al viento que sopló inclemente sacudiendo a nuestro mundo. La luz se fue complicando el asunto, apenas las señales rojas de las torres de comunicaciones sobrevivieron al apagón en donde el pequeño durmiente no se levantó a mirar la danza de las velas cada vez que su padre salía a buscar el sombrero del extractor de aire que el viento arrojaba lejos. 

Boca Juniors

Boca no es sólo un equipo, Boca es una pasión, una religión, una ideología, un club devenido en un monstruo futbolero cuyo escudo es el ciel...