domingo

Añejado

Océano rojo,
atardecer violeta,
entre sangre y 
una mañana ventosa
corriendo por nuestro ser.
Furia desatada,
veneno carmesí
corre por las venas.
Aroma a flores,
dulce sueño trayendo la paz,
revelándolo todo
un sorbo a la vez.
La verdad es roja
éste vino también,
mientras sale a la luz
y lo sumó en la oscuridad
un trago a la vez.

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