viernes

Sin voz

Testigo mudo de un tiempo olvidado
nada peor que ser memorioso 
pero no poder contárselo a nadie
por el solo hecho de que te vean
como a un extraño.
Vine de lejos ya lo sé
del sur en donde el océano
trae la borrasca gélida,
ahí en donde el sol sale
y se pone en el mar.
Pero seguro que algún ilustrado
dirá que eso no es cierto, 
recluyendo todo esto
entre paredes acolchadas.

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