jueves

Libros de arena

Antes de la confusión y de que estuviéramos todos separados hablándonos sin entendernos, pero hablando de lo mismo al fin, existía una biblioteca en el centro de la ciudad.

Su conocimiento llegaba hasta los comienzos de eso que ahora llamamos tiempo,
Él en persona depositaba cada día un ejemplar nuevo.

Y sin embargo al comprender que eso era demasiado para nosotros no sólo nos confundió, sino que la biblioteca despareció entre las arenas.
Pude tomar un libro de la estantería mientras huía del lugar que se colapsaba, pero al observar la ruina desde lejos este se volvió parte del desierto.

Así inicié el peregrinaje en busca del conocimiento que me quitara la ignorancia en la que vivimos.

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