sábado

Mojados

Acumulamos riquezas mientras los clandestinos son detenidos,
nada cambia sólo las cosas que puedes comprar para mostrarle
al mundo tu vida desde esa pantalla tonta.

El residente no quiere competencia, así que le cierra la puerta
a su hermano y finge no reconocerlo.

Donde la puerta yace trabada y vigilada por los perros del imperio
otras tantas se abren al sur, en donde somos todos Mojados.

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